Desafíos entre Honores y Proyectos: Un Inicio Interrumpido

El primer día de la jornada de práctica no se pudo aprovechar todo el tiempo planificado para la clase debido a varias interrupciones. La jornada comenzó con los honores a la bandera, lo cual retrasó el inicio de la actividad en el aula. Después de los honores, la docente titular solicitó continuar con el proyecto ya iniciado por los alumnos, que consistía en la elaboración de un modelo del aparato digestivo utilizando diversos materiales, como tubos de ensayo y materiales reciclados. Aunque este tipo de actividades prácticas resultan muy enriquecedoras, no me permitió comenzar con la planificación original del día.

Poco después, llegó la maestra de inglés, cuya clase abarcó aproximadamente media hora. Una vez que concluyó su sesión, los estudiantes tuvieron su descanso, lo cual consumió aún más tiempo. Estas situaciones limitan el tiempo efectivo de enseñanza, lo que representa un desafío en la planificación diaria.

Finalmente, después del receso, se retomaron las actividades del aula. Decidí comenzar en el campo de Lenguajes con una serie de dinámicas para activar los saberes previos de los alumnos sobre el tema de una exposición. Para promover la participación activa, organicé una exposición participativa en la que planteaba preguntas sobre el tema de manera oral y escrita. Sin embargo, surgió un pequeño dilema pedagógico relacionado con el manejo de la conducta. Al realizar preguntas, todos los alumnos levantaban la mano y la voz al mismo tiempo, lo cual generaba un ambiente de desorden y dificultaba mantener el enfoque en las respuestas individuales. Aunque logré moderar la situación, fue evidente que debo trabajar más en la gestión de la participación en clase para que sea más estructurada y equitativa.

Este problema de conducta también se presentó durante las actividades escritas. Al terminar sus tareas, algunos alumnos comenzaron a distraerse, generando más ruido en el aula, en parte debido a estímulos externos, como personas o ruidos fuera del salón. Este desorden afectó la concentración del grupo, y aunque se logró controlar parcialmente, es un área que requiere más atención para futuras clases.

Este primer día de práctica me dejó varios aprendizajes. En primer lugar, debo ser más flexible con la planificación y estar preparado para situaciones que puedan interrumpir el flujo de la clase. También, el manejo de la conducta es un aspecto que debo trabajar más a fondo, ya que la participación de los alumnos es esencial, pero debe darse de manera ordenada.

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